«Situación caótica» del basurero de Guichón; denunciaron al Municipio como posible infractor

A finales de la semana anterior, los referentes del Colectivo de Guichón por los Bienes Naturales emitieron una publicación en la que, a partir de la «preocupación» de varios vecinos, denunciaron «la situación caótica del «Vertedero» de Guichón». La denuncia, difundida a través de redes sociales, incorporó «imágenes penosas» que permiten dimensionar lo que denominan como «un desastre ambiental».

La organización recuerda que la gestión del sitio de disposición final de los residuos sólidos urbanos de la ciudad «es un problema crónico que la administración local no ha podido atender», imposibilidad que no limitan al actual período de gobierno. De hecho, claramente señalan que las principales responsabilidades en el asunto competen «al intendente y al alcalde». No obstante, asumen que no siempre existió tal nivel de desidia sobre el espacio. «Lo que otrora funcionaba muy bien, con piletas de tratamiento, hoy se han hecho canaletas para que estos líquidos negros desagüe en los campos linderos contaminando todo a su paso», situación que se origina a partir de que «el camión barométrica del Municipio» desagota en ese mismo lugar, «en el centro de la ciudad, sobre la «Cañada de los Zorros».

«Es un desastre que atenta contra nuestros cursos de agua y la salud de la población», enfatizan y también apuntan contra el Directorio de OSE, «que tampoco se ha comprometido», a pesar de que «a escasos metros hay perforaciones de ese organismo»,

A inicios de esta semana, el Colectivo formalizó la denuncia del problema ante el Ministerio de Ambiente, concretando un trámite que para los vecinos organizados no es nuevo. El documento, en cuyo motivo aparece la especificación «residuos industriales, especiales y otros», se identifica como posible infractor al Municipio de Guichón por «la situación caótica del Vertedero y vertidos de barométrica en piletas que no funcionan». lo que desencadena, como efectos asociados a los hechos denunciados, que «en ocasiones» el lugar pase «días incendiado y el humo cubre la ciudad. Al no tener ningún control tiran cualquier cosa, incluido envases de agroquímicos». La denuncia específica que los últimos episodios sucedieron «los primeros días de julio» pero enfatiza en que el «problema es crónico».