Termas de Almirón: el debate que Paysandú realmente necesita, por Juan Andrés Pardo

La posibilidad de que la Intendencia de Paysandú transfiera la gestión de la motelería municipal de Termas de Almirón a operadores privados volvió a instalar un debate que, en realidad, debería ser mucho más profundo.

Hace algunos meses escribí sobre la necesidad de pensar un nuevo modelo de gestión para nuestros centros termales, planteando incluso la alternativa de un fideicomiso de administración. Mi posición no ha cambiado. Por el contrario, los acontecimientos recientes confirman que llegó el momento de discutir seriamente cómo queremos gestionar uno de los principales activos turísticos del departamento.

Porque el verdadero debate no debería reducirse a si la administración queda en manos públicas o privadas.

La pregunta es otra: ¿qué proyecto turístico tiene Paysandú para sus termas de aquí a los próximos veinte años?

Es un error creer que el simple cambio de administrador resolverá problemas que son estructurales. Si no existe una planificación clara, una estrategia comercial, un modelo de mantenimiento permanente y una visión de largo plazo, el problema seguirá siendo el mismo, independientemente de quién tenga a su cargo la gestión.

La Intendencia debe seguir siendo propietaria de la infraestructura y ejercer un rol firme de planificación, regulación y fiscalización. Los bienes públicos deben continuar siendo públicos. Sin embargo, administrar un alojamiento turístico, diseñar productos, comercializar un destino, innovar en servicios y competir en un mercado cada vez más exigente requiere conocimientos específicos, experiencia y una gestión profesional.

Esto no implica desmerecer el trabajo realizado durante años por funcionarios municipales que han cumplido distintas tareas en los centros termales. Sería injusto hacerlo. El problema nunca ha sido el compromiso de quienes trabajan allí, sino un modelo de gestión que ya no responde a las exigencias del turismo actual.

Hoy los turistas compran experiencias. Evalúan la calidad del alojamiento, los servicios complementarios, la gastronomía, la atención, las actividades, la tecnología, la sostenibilidad y el entorno. La competencia ya no es únicamente entre termas; es entre destinos capaces de ofrecer experiencias memorables.

En ese escenario, Almirón tiene condiciones excepcionales.

Guichón viene construyendo una identidad propia vinculada al turismo de naturaleza, el relax y el bienestar. Allí conviven recursos de enorme valor como Montes del Queguay, los palmares, los establecimientos rurales que ofrecen experiencias auténticas, el Camino a Tiatucura, el circuito escultórico de Juan Carlos Ualde -que incluso impulsa la aspiración de declarar a Guichón Capital Nacional de la Escultura- y recientemente se suma el Vademécum de Aguas Termales, una herramienta científica y promocional que fortalece el posicionamiento del destino dentro del turismo de bienestar.

Todo eso demuestra que la motelería es apenas una pieza del rompecabezas.

Lo que necesita Paysandú no es únicamente encontrar quién administre las habitaciones.

Necesita decidir qué destino quiere construir.

Por eso resulta imprescindible que cualquier modificación en la gestión esté precedida por un plan estratégico elaborado entre la Intendencia, el Municipio de Guichón, el sector privado y los actores locales. Un documento que establezca objetivos, inversiones prioritarias, estándares de calidad, políticas de mantenimiento, estrategias de comercialización y metas medibles para los próximos años.

De lo contrario, el riesgo es cambiar de conductor sin haber definido el destino del viaje.

También hay otra realidad que conviene asumir sin prejuicios.

Las termas, tal como funcionan actualmente, no representan un negocio para la Intendencia. Por el contrario, constituyen una estructura deficitaria cuya sostenibilidad económica depende permanentemente de recursos públicos. A ello se suma otra dificultad: los ingresos generados terminan integrándose a Rentas Generales, lo que impide que esos recursos se reinviertan sistemáticamente en la modernización de la infraestructura y en la mejora de los servicios.

Así resulta prácticamente imposible competir con destinos que reinvierten constantemente en su crecimiento.

Quienes se oponen a explorar nuevos modelos de gestión tienen todo el derecho a hacerlo. Pero también deberían explicar cuál es la alternativa concreta para revertir esta situación. Porque defender el modelo actual implica aceptar sus resultados: infraestructura que envejece, limitaciones presupuestales y dificultades para responder a las nuevas demandas del mercado turístico.

El debate merece argumentos, no consignas.

Y mucho menos merece quedar atrapado en las mezquindades políticas que tantas veces frenan las transformaciones que Paysandú necesita.

Existe además un fenómeno que llama la atención: cierta tendencia instalada en algunos sectores a mirar con permanente escepticismo cualquier iniciativa que busque posicionar al departamento como destino turístico. Criticar siempre resulta sencillo; construir propuestas exige bastante más responsabilidad.

El turismo no crece por inercia. Requiere decisiones, inversiones, innovación y una visión compartida de futuro.

Paysandú posee recursos extraordinarios. Tiene historia, patrimonio, naturaleza, termas, cultura y emprendedores comprometidos. Lo que todavía necesita consolidar es un modelo de gestión que esté a la altura de ese potencial.

Quizás la discusión sobre la motelería de Almirón sea apenas el disparador de un debate mucho más importante. No sobre quién administra un alojamiento. Sino sobre qué turismo queremos construir para Paysandú durante las próximas décadas.

Juan Andrés Pardo es Magíster en Consultoría Turística egresado de la Universidad Europea del Atlántico y Licenciado en Ciencia Política egresado de la Facultad de Ciencias Sociales (UDELAR). Oriundo desde Montevideo, desde hace unos años vive en Paysandú donde se ha dedicado a la gestión turística y cultural. Ejerce la docencia en diversas asignaturas de turismo en institutos de enseñanza media y terciaria en UTU de Paysandú y Salto y ha trabajado como profesor de historia en el Colegio Nuestra Señora del Rosario de Paysandú. 

Es creador y guía de innovadores circuitos que se desarrollan en Paysandú como el Camino de Leandro Gómez y el Circuito Identidad Sanducera, entre otros. Fue impulsor de eventos novedosos como Luna Llena en el Palmar (Guichón), Vigilia por los Defensores de Paysandú, «La vuelta al pago» en Piñera-Beisso y «Una noche en la Estación Queguay»(Paysandú) y fue Coordinador de Turismo de la Intendencia de Paysandú durante el periodo 2015-2020. Desde 2012 coordina el colectivo Uruguay Alternativo. 

​Es autor de la primera y única guía turística de Paysandú. Ha trabajado como impulsor y asesor en diversos proyectos de desarrollo turístico local, particularmente en localidades del interior de Paysandú entre ellos: «La estación más linda del país» (Lorenzo Geyres), «Rescatando la identidad de Piñera y Beisso» y el primer circuito turístico en Pueblo Esperanza denominado «Tierra de la Esperanza». También impulsó los Mojones de la Defensa, un circuito autoguiado sobre la Defensa de Paysandú, proyecto seleccionado por Fondo Regional de cultura MEC (2018) también auspiciado por CARU.

​En 2018 publicó el libro «Un gran tour al rescate de nuestra identidad», un libro que incluye relatos y registros de viajes realizados por todo el país con el objetivo de difundir el Patrimonio local de cada lugar visitado, proyecto seleccionado por el Fondo Regional de Cultura MEC (2017). Es redactor de contenidos turísticos que se han publicado en diversos medios nacionales.  En 2021 publicó un trabajo sobre la Historia del Turismo en Paysandú que fue publicado en diversos medios regionales. 

​En 2022, el proyecto de su autoría titulado «50 preguntas con respuesta sobre Paysandú» fue seleccionado por el Fondo Regional de Cultura 2021 (MEC), se trata de una publicación ilustrada para niños y adolescentes, realizado junto al ilustrador Moisés Bassadone y la diseñadora Carolina Neighbour. El libro fue declarado de interés educativo por ANEP en 2023 y se encuentra disponible en la Biblioteca PAIS.