«De la incertidumbre pasamos por un montón de emociones hasta llegar al temor porque no tenemos ninguna certeza de que pasado el plazo de diciembre la planta vuelva a producir», dijo el presidente del Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN), Eduardo Alza. El grupo económico de origen brasileño AMBEV resolvió detener la actividad productiva de la unidad local hasta fin de año, pero no existe ninguna certeza de que la producción se vaya a reanudar. El detenimiento implicó el envío al seguro de paro de unos 70 trabajadores, quienes aguardan la extensión de la prestación, mientras sólo unos 30 empleados permanecen realizando tareas básicas de mantenimiento, entre ellos «personal jerarquico».
Si bien reconoció que la organización de trabajadores no posee toda la información que desearía respecto al futuro de la industria, Alza dijo que AMBEV ha variado e incrementado sus reclamos al Estado en procura de mejores condiciones de producción y competitividad y que pretende que esas posibilidades se extiendan a todas las plantas que posee en Uruguay.
Por su parte, los trabajadores también coordinan su lucha, «hermanando» los esfuerzos, lo que ha motivado aparentes represalias de la firma.
El gobierno, que analiza los requerimientos del grupo, «pide el no cierre de CYMPAY, lo que de alguna forma nos tranquiliza, aunque no cierre no es igual a que se mantengan todos los puestos de trabajo, porque puede haber una reestructura o algo así», contó Alza y señaló cierta lentitud del Poder Ejecutivo en atender una situación que, de alguna forma, pudo haber previsto.